Dicen que el tamaño no importa y yo lo discuto, pues la mayoría de las veces son pequeñas cosas las que realmente importan. Vivimos en un mundo en que la miniaturización esta a la orden del día y camina a pasos agigantados hacia quien sabe el qué. También, como cada cual podrá darse cuenta, son las cosas pequeñas las que realmente son las más poderosas, desde un virus para hacer el mal, como un chip para salvar vidas. Son las cosas pequeñas las que nos producen mayor impacto a la larga. Es una frase la que se nos queda grabada a fuego en la memoria, una mirada en el alma y un beso en el corazón.
Quizás alguien a continuación piense que soy un cínico, pero lo cierto es que una de las pocas personas que me ha importado (y otra vez me he dado cuenta que me importa) es una pequeña morenita que de la noche a la mañana y sin darme cuenta, me robó aquello que pensaba que no tenía, el corazón. ¿Qué busco escribiendo esto? No lo se ni yo, quizás un poco de redención o simple terapia de choque. Lo que realmente ocurrió es que el hombre invencible, de la noche a la mañana se había vuelto vulnerable, en forma del más precioso talón de Aquiles que se haya visto. Era la alegría en persona y era tal su fuerza interior, que sería capaz de doblegar a la más fiera de entre las fieras
Aún me preguntó como lo hizo, pero consiguió lo que nadie había hecho y se ganó mi confianza y mi amistad. Pero por culpa de una mente mal amueblada, posiblemente por falta de espacio en mi capacidad cerebral y compra de muebles suecos de rápida construcción (lo barato sale caro), deje la mano en la partida de cartas más importante que he tenido. Vale, también reconozco que ni yo mismo a estas alturas se muy bien si tenía buenas cartas para lanzar un órdago, pero por falta de agallas y de seso, el mejor tren que me ha pasado por delante, efectivamente pasó de largo y al igual que si de una película antigua se tratase, yo salí corriendo tras ella cuando ya era demasiado tarde (quizás no era tarde, pues realmente ese tiempo no existió).
La verdad es que no lo se, por que a día de hoy nadie me ha respondido, solo me han dicho de todo: desde que dejase de hacer el tonto, intentando cambiar el curso de los ríos y doblar el acero con mis manos desnudas para impresionarla (cosa que nunca intenté con ese afán y mira que reconozco que habría ido a las puestas del infierno a enfrentarme a Cerbero para tal fin, pero no todo lo demás que se me adjudico) hasta otra parte que me ha animado a ir con pies de plomo de nuevo a que tantee el terreno, por si acaso realmente no soy de San Judas y esta no es una causa perdida, sino todo lo contrario. Pero cuando lenguas viperinas y bocas secretoras de veneno, escupen mentiras, o eso creo, para que tu des la espalda a tu objetivo y viceversa, haciendo surgir la brecha entre ambos (por si acaso no había, que no se deje lugar a dudas) pues las cosas pueden enfriarse y solidificarse hasta la más extrema congelación, que puede desembocar en la gangrena si no se toman las medidas adecuadas.
Lo cierto es que no se muy bien que pretendo escribiendo esto. A lo largo de la vida yo (e imagino que todos) hemos hecho daño a gente, consciente e inconscientemente, y llega un momento, en que algo llamado Justicia retributiva comienza a aparecerse en sueños para atormentarnos más adelante, ya no solo en la oscuridad de la noche sino también en la luminosidad del día. En ocasiones no estaría mal que hubiese una intervención divina que nos ‘iluminase’ el camino o que al menos nos brindase una segunda oportunidad ¿no es cierto?.
Yo no intento imponer una verdad única como cierta, pues el mundo ni es blanco ni negro (es gris en su amplio abanico de tonalidades) y si nos mantenemos radicales, mal vamos. Yo solo aconsejo, y que me perdonen las mujeres que lean esto, échenle cojones a la vida si realmente creen que les importa. No se queden titubeando como idiotas, tengan capacidad de decisión y no se fíen ni de su sombra, pues siempre habrá alguien interesado en su derrota. Sean astutos, cautos, silenciosos y no se lancen a la piscina de cabeza sin comprobar tan siquiera si hay agua. Intenten no ir con aires de engreído y no menosprecien a nadie por que este mundo da muchas vueltas y hasta los ángeles caen. Vayan con la verdad por delante, no jueguen sucio y que Dios reparta suerte. Gasten gustosamente su oportunidad por que no las segundas oportunidades son iguales que los gatos verdes y no se queden con la duda del que pudo ser y no fue. Y si después de esta dejan alguna aspereza intenten limarla, pues no quizás esta no fue sino simplemente un mal entendido que les pueda cerrar las puertas a un paraíso.
Esa pequeña morena que me robó, no creo que nunca llegue a leer estas líneas, ni sabrá lo desolado que me quedé tras su partida, y si se enteró, desconozco si alguna vez me creyó, pero creanme ustedes que si tienen algo bueno a la vista, dejen la paja a un lado, valor y al toro. Y si las cosas no les salen, no se coman la cabeza, ni tampoco se rayen demasiado pues la otra persona lo mismo piensa en ustedes, que tambien es posible que no piense nada de nada y ante tal caso, mejor que la den un caldo.
Al finalizar, muchos pensarán que donde se encuentra la crítica social en el diseño en todo esto y lo cierto es que l no es sino la rabia que me invade al pensar en la cobardía que en ocasiones nos recorre el cuerpo, la orden al no actuar y al no intentar luchar por cambiar las cosas (en este caso las de los sentimientos) que no creamos que estan correctos. Y sobre el diseño, debería entenderse que cada carácter de este texto, es una pequeña pieza de este gran mosaíco que conforma, eso sí, posiblemente si precisión pues la madrugada no ayuda y solamente embrutece y espesa la mente
Por úlitmo dejo unas citas:
“Cómo quieres que te olvide si cuando comienzo a olvidarte, me olvido de olvidarte y comienzo a recordarte.”
“A las cuatro de la mañana nunca se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano.”
Y la definitiva y más inspiradora, que es la que da respuesta a todo:
“El amor es la respuesta, pero mientras esperas la respuesta, el sexo plantea algunas preguntas bastante interesantes.”
Woody Allen
Firma: El de siempre, marcado por una pequeñaa B a fuego en la memoria y en el alma a las 3.23 de la madrugada del 8 de abril de 2009

